
El pasado miércoles 27 de julio el Hospital de la Salud celebró con especial recogimiento y alegría la festividad de San Joaquín y Santa Ana, patronos de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana.
Aunque la fecha litúrgica oficial es el 26 de julio, este año la conmemoración se trasladó al día 27 manteniendo la expectación y el cariño con que el equipo humano del hospital aguarda siempre esta ocasión. A las 19:00 horas, en la capilla del centro, se celebró la Eucaristía como acto de recuerdo y agradecimiento a los abuelos de Jesús. En la ceremonia se pidió su intercesión para que sigan guiando nuestro compromiso con la humanización, la hospitalidad, el respeto y el afecto que inspiran la atención a nuestros pacientes.
Tras la misa los asistentes compartieron una merienda fraterna que permitió estrechar lazos entre Hermanas, profesionales y comunidad hospitalaria reafirmando así el espíritu de familia que caracteriza al Hospital de la Salud.

San Joaquín y Santa Ana son para la Iglesia y para nuestra Congregación un modelo de fe, entrega y caridad. Su vida recuerda que la vejez es una etapa de plenitud en la que la experiencia y la sabiduría se convierten en un legado invaluable para las nuevas generaciones.
El ejemplo de San Joaquín y Santa Ana ha inspirado la misión de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana en todo el mundo, vivir la caridad como razón de ser y fin último de cada acción. Esa misma vocación de servicio se materializa en el Hospital de la Salud donde cada paciente es atendido con calidez, respeto y dedicación.
La obra de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana se extiende a cientos de misiones presentes en los cinco continentes. Allí donde están, llevan ayuda, consuelo y esperanza a quienes más lo necesitan. La celebración de nuestros patronos es también un momento para sentirnos unidos a esa gran familia que, en distintos lugares del mundo, comparte los mismos valores y el mismo espíritu de servicio que nos inspira en el Hospital de la Salud.
Fue una ocasión para agradecer la vida, la entrega de quienes forman parte de esta comunidad y la oportunidad de seguir acompañando con dedicación y respeto a cada paciente. Reafirmamos nuestro propósito de mantener vivo el legado de San Joaquín y Santa Ana y de las Hermanas de la Caridad, construyendo cada día un hospital donde la hospitalidad y la caridad se conviertan en gestos concretos que transforman vidas.