
El Hospital La Salud ha llevado a cabo su primera intervención de fusión endoscópica de columna vertebral, un proceso quirúrgico que permite estabilizar la columna a través de incisiones mínimas y que supone un avance en la atención a los pacientes con patologías vertebrales complejas. La intervención, dirigida por los doctores Pablo Jover y Anotnio Vilatela, especialistas de la Unidad de Columna, marca un nuevo hito para nuestro hospital.
La cirugía de columna atraviesa una transformación orientada a la mínima invasión. Con la ayuda de ópticas de alta definición, el equipo médico consigue estabilizar la columna sin necesidad de las grandes incisiones de la cirugía tradicional, protegiendo la musculatura y los tejidos adyacentes. “Realizamos este procedimiento bajo una premisa fundamental, reducir el trauma quirúrgico para que la vuelta a la normalidad, sea lo más rápida posible”, explica el Dr. Jover.

La fusión vertebral es el procedimiento de elección cuando la estabilidad de la espalda se ve comprometida por procesos degenerativos o traumáticos. Esta técnica está orientada a resolver casos de inestabilidad vertebral y espondilolistesis, una patología en la que el desplazamiento de una vértebra sobre otra provoca previsión invalidante sobre los nervios.
El alcance de la endoscopia abarca además las hernias de disco severas o recurrentes y la estenosis espinal, el estrechamiento del canal vertebral que causa debilidad y hormigueo al caminar. “Incluso en casos de deformidades como la escoliosis o en fracturas derivadas de accidentes, la técnica permite una estabilización sólida con una seguridad clínica superior”, detalla el Dr. Jover. La visión directa por cámara permite actuar con una exactitud milimétrica, minimizando el riesgo sobre las estructuras cercanas.
Para el doctor Antonio Vilatela, la seguridad es el eje central de este avance. “Al no exponer grandes áreas de tejido, el riesgo de infecciones y la pérdida de sangre disminuyen de forma drástica”, señala el especialista. Esta reducción de riesgos mejora el pronóstico clínico y ofrece al paciente mayor tranquilidad durante todo el proceso, con resultados estéticos apenas perceptibles.
Uno de los indicadores más relevantes es la reducción de la estancia hospitalaria: en la gran mayoría de las intervenciones, los pacientes reciben el alta en un intervalo de 24 a 48 horas, evitando las largas convalecencias asociadas a la cirugía abierta tradicional.
Tras la intervención, el proceso de rehabilitación se caracteriza por su rapidez. Aunque el alivio del dolor suele ser casi inmediato gracias a la descompresión nerviosa, los doctores Jover y Vilatela subrayan la importancia de respetar los tiempos biológicos para una correcta consolidación de la fusión. “A los pocos días ya es posible caminar y mantener una actividad suave”, explican los especialistas.
Con esta primera intervención, el Hospital La Salud da un paso firme hacia un modelo quirúrgico centrado en el bienestar del paciente, donde la tecnología y la experiencia clínica se combinan para ofrecer resultados seguros, eficaces y con el menor impacto posible en la vida cotidiana de quienes confían en el centro.