
Si tu hijo presenta pequeñas llagas o costras en la piel, es natural que te preocupes. El impétigo en niños es una de las infecciones cutáneas más frecuentes en la infancia y, aunque generalmente no es grave, puede generar incomodidad y propagarse con facilidad si no se trata a tiempo.
Como padres, querer proteger la salud de tu hijo y entender cómo cuidar su piel es lo más importante.
En este artículo, te acompañamos para que conozcas todo lo que necesitas saber sobre esta infección: desde cómo identificarla, hasta cómo prevenir nuevas infecciones y mantener a tu pequeño cómodo y seguro.
El impétigo en niños es una infección cutánea común que afecta principalmente a los más pequeños. Aunque suele ser superficial y fácil de tratar, puede generar preocupación en los padres por su apariencia y la facilidad con la que se contagia.
Conocer qué es y cómo se presenta permite actuar a tiempo y proteger la piel de tu hijo.
Existen tres formas principales de impétigo en niños:
El impétigo en niños se desarrolla cuando bacterias como Staphylococcus aureus (estafilococo) o Streptococcus pyogenes (estreptococo) logran penetrar en la piel. Esto suele ocurrir a través de:
Factores como el contacto cercano con otros niños infectados o la higiene insuficiente facilitan la propagación de la infección.
Saber qué es el impétigo permite a los padres identificar los primeros signos. Conocer cómo se contagia el impétigo en niños ayuda a prevenir nuevas infecciones y consultar al pediatra para un tratamiento seguro y eficaz.
Reconocer los síntomas del impétigo en niños es fundamental para actuar a tiempo y evitar que la infección se extienda. Aunque puede variar según el tipo de impétigo, hay señales comunes que los padres pueden identificar fácilmente.
El impétigo en niños suele comenzar con pequeñas manchas o ampollas en la piel que evolucionan rápidamente:
Además de las lesiones visibles, los niños pueden presentar:
Es importante recordar que los síntomas del impétigo en niños pueden ser leves al principio, por lo que detectar los primeros signos y consultar con un pediatra facilita un tratamiento del impétigo rápido y más eficaz.
Saber cómo se contagia el impétigo en niños ayuda a prevenir que la infección se extienda a otros miembros de la familia o compañeros del colegio.
El impétigo contagioso en niños se transmite con mucha facilidad, especialmente en edades tempranas, cuando el contacto cercano es frecuente.
El impétigo en niños se contagia principalmente mediante:
Por su elevado contagio, es habitual que aparezcan brotes en guarderías, colegios o en actividades deportivas.
Muchos padres se preguntan si su hijo puede ir a la piscina durante la infección. Las piscinas son un entorno donde el contacto entre niños es frecuente, facilitando el contagio del impétigo en niños.
Aunque el agua clorada reduce la supervivencia de algunas bacterias, no elimina el riesgo, ya que el contagio también ocurre fuera del agua, a través de toallas, juguetes, bancos o superficies compartidas.
Por este motivo, los especialistas recomiendan evitar piscinas y actividades acuáticas hasta que el niño lleve al menos 24-48 horas de tratamiento, momento cuando el impétigo en niños deja de ser contagioso y normalmente comienza a disminuir.
Comprender cómo se contagia el impétigo en niños te ayudará a tomar medidas de prevención y proteger no solo a tu hijo, sino también a quienes le rodean.
El tratamiento del impétigo en niños suele ser sencillo y eficaz cuando se inicia a tiempo. La mayoría de los casos mejoran en pocos días, pero es importante seguir las indicaciones del pediatra para evitar complicaciones y prevenir nuevas infecciones.
En los casos de impétigo leve en niños, donde las lesiones son pequeñas y poco extensas, el tratamiento suele consistir en:
Este enfoque es uno de los más recomendados en el tratamiento de impétigo en niños, ya que actúa directamente sobre las bacterias presentes en la piel.
Cuando el impétigo es más extenso, recurrente o profundo (como en el ectima), el pediatra puede prescribir:
Es fundamental no interrumpir el tratamiento antes de tiempo, aunque las lesiones parecen mejorar, para asegurar la completa eliminación de la infección y prevenir el impétigo recurrente en niños.
Para apoyar el tratamiento de impétigo en niños y ayudar a que la piel sane correctamente, te recomendamos:
Recordar que el impétigo contagioso en niños suele dejar de serlo 24–48 horas después de iniciar el tratamiento.
Aunque el impétigo en niños suele tener una evolución favorable, hay situaciones en las que es importante consultar con un pediatra o dermatólogo para asegurar un tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
Se recomienda acudir al médico cuando las lesiones son extensas, muy dolorosas o no mejoran tras los primeros días de cuidados.
También es fundamental acudir si aparece fiebre, malestar general o si el niño muestra irritabilidad, ya que estos signos pueden indicar que la infección se está extendiendo.
Otro motivo de consulta es la reaparición frecuente de lesiones, conocido como impétigo recurrente en niños, algo que puede estar relacionado con otros factores como dermatitis, pequeños traumatismos en la piel o la presencia de bacterias.
En La Salud Hospital, contamos con una Unidad de dermatología pediátrica, especializada para diagnosticar y tratar las infecciones cutáneas más comunes.
Si deseas consultar nuestros servicios pediátricos y nuestra unidad dedicada al cuidado de la piel de los niños, pide cita y te ayudaremos a encontrar el mejor tratamiento para tu hijo/a.