Nefrología infantil

Nefrología Infantil

Las enfermedades renales en la infancia requieren cuidados específicos tanto por las peculiaridades de la patología pediátrica como por el especial manejo que requieren desde recién nacidos hasta que terminan su desarrollo completo a los 18 años. 

En la Salud disponemos de los profesionales más experimentados que requiere la enfermedad renal que se puede prevenir o minimizar si se detecta a tiempo.  Para la prevención de la patología renal es importante:

      • Una dieta adecuada
      • El control de la presión arterial y del peso
      • Evitar los fármacos que repercuten sobre la función renal 
      • Proteger la función renal

Detección precoz

El diagnóstico y el tratamiento precoz son fundamentales. En la infancia y adolescencia, algunas enfermedades renales se pueden identificar muy precozmente a partir de la ecografía prenatal o en el estudio familiar de una enfermedad hereditaria conocida. 

En otros casos, la infección urinaria o la presencia de sangre en la orina pueden ser los primeros síntomas que pongan en marcha el estudio que permita el diagnóstico y tratamiento correctos. En este sentido, trabajamos junto al equipo de Urología infantil para ofrecer un seguimiento complementario y coordinado de aquellas patologías que precisan valoración y vigilancia de la función renal desde el punto de vista nefrológico.

La enfermedad renal puede discurrir de forma silenciosa en ciertas patologías como en la diabetes mellitus, el riñón único o la hipertensión arterial.

El seguimiento de la función renal y la proteinuria en análisis de sangre y orina, permiten la detección y vigilancia de la función renal a lo largo del desarrollo del/de la niño/a y los cambios propios de la edad pediátrica. 

Principales enfermedades que tratamos en esta unidad: 

Patologías

Síndrome Nefrótico Pediátrico

Es la enfermedad glomerular primaria más frecuente en la edad pediátrica. Se manifiesta por edemas y pérdida de proteínas en la orina. La mayoría de los niños/as responden al tratamiento con corticoides, pero son frecuentes las recaídas a lo largo de la infancia. 

Algunos casos precisan biopsia renal en el proceso de diagnóstico. Los niños/as con síndrome nefrótico necesitan valoración por el nefrólogo pediatra experto que abordará múltiples estrategias para preservar la función renal, evitar las complicaciones de la enfermedad y los efectos secundarios del tratamiento. 

En estos casos, instruimos a las familias en el manejo del tratamiento y el control domiciliario de la enfermedad para detectar precozmente las recaídas.

Glomerulonefritis

Es un proceso inflamatorio del riñón desencadenado frecuentemente en la infancia por infecciones o secundario a procesos inmunológicos. Se manifiesta por hematuria (sangre en la orina visible o detectada en análisis de laboratorio), hipertensión arterial, edemas y afectación de la función renal. 

El diagnóstico se realiza mediante análisis de laboratorio, estudio de la función renal y algunos casos precisan biopsia renal para el diagnóstico específico. El tratamiento y la evolución dependen de la causa.

Riñón único

Se estima que una de cada mil personas tiene un solo riñón. En pediatría las causas más comunes son:

      • Las congénitas por agenesia renal (falta de formación de un riñón)
      • La hipoplasia renal (riñón muy pequeño sin función efectiva)
      • La displasia quística (malformación renal con múltiples quistes)
      • Otras como la nefrectomía de un riñón por malformaciones urológicas, infecciones graves, traumatismos o tumores. 

El riñón solitario se adapta aumentando su función para compensar las necesidades fisiológicas de depuración del organismo (hiperfiltración). Esta sobrecarga relativa supone riesgo de hipertensión, pérdida de proteínas en orina y pérdida de función renal a largo plazo. 

Por ello son muy importantes las medidas preventivas:

      • Desde el punto de vista nutricional (contenido adecuado de proteínas y limitar el exceso de sal en la dieta)
      • Desde la prevención de estilos de vida saludables que ayuden a evitar el sobrepeso y la hipertensión arterial (ejercicio físico)
      • Evitar la exposición al tabaco 
      • Evitar el uso de fármacos tóxicos para el riñón. 

Es fundamental valorar la correcta capacidad compensadora del riñón e identificar otros factores de riesgo de afectación renal. En el seguimiento se ha de monitorizar la presión arterial, la albúmina en orina y la función renal.

Hipertensión arterial en la infancia

La hipertensión arterial en niños y adolescentes está aumentando su incidencia en los últimos años. Siempre es preciso descartar una causa secundaria. La enfermedad renal es una de las más comunes, sobre todo en niños pequeños. 

La hipertensión arterial en la infancia se puede identificar por la medida rutinaria en las revisiones del/de la niño/a sano/a o en el estudio de síntomas como dolor de cabeza, trastornos del sueño o cambios en el ritmo cardíaco durante el ejercicio. 

La presión arterial normal en los/las niños/as es variable y depende de la edad, la talla y el sexo, por lo que el diagnóstico de presión arterial patológica requiere la comparación con los parámetros de referencia adecuados y en ocasiones, la confirmación con un registro durante 24 horas adaptado a pediatría.

Infecciones urinarias en la infancia 

La infección urinaria es la inflamación de la vía urinaria y los riñones provocada por bacterias. Se manifiesta por dolor al orinar, orina con mal olor, turbia, sangre en orina, fiebre con escalofríos o fiebre sin causa aparente. 

La sospecha de infección se ha de confirmar con un cultivo de orina y el estudio de la sensibilidad a los antibióticos asegura que el tratamiento es correcto. En niños/as, las anomalías urinarias como el reflujo vesicoureteral son las causas más frecuentes y algunos/as niños/as con infecciones repetidas tienen riesgo de lesión del riñón.  Por ello, cuando hay infección urinaria se recomienda realizar una ecografía renal en primer lugar, además de otros estudios radiológicos y funcionales.

La infección urinaria es la inflamación de la vía urinaria y los riñones provocada por bacterias. Se manifiesta por dolor al orinar, orina con mal olor, turbia, sangre en orina, fiebre con escalofríos o fiebre sin causa aparente. 

La sospecha de infección se ha de confirmar con un cultivo de orina y el estudio de la sensibilidad a los antibióticos asegura que el tratamiento es correcto. En niños/as, las anomalías urinarias como el reflujo vesicoureteral son las causas más frecuentes y algunos/as niños/as con infecciones repetidas tienen riesgo de lesión del riñón.  Por ello, cuando hay infección urinaria se recomienda realizar una ecografía renal en primer lugar, además de otros estudios radiológicos y funcionales.

Nefropatía por reflujo
y nefropatía cicatricial

Consiste en la presencia de cicatrices en el tejido renal noble como consecuencia de anomalías del tracto urinario como:

Las principales complicaciones son:

      • Desarrollo de hipertensión arterial
      • Deterioro de la función renal. 

Para evitar la progresión del daño renal es importante el tratamiento de las infecciones urinarias y las alteraciones funcionales de la función vesical, la valoración por la unidad de Urología Infantil  e identificar otros factores de riesgo renal. 

Litiasis en la Infancia

Los cálculos en el riñón se manifiestan por dolor abdominal, dolor lumbar, vómitos, inquietud, alteraciones urinarias o infección urinaria. El estudio metabólico en orina es fundamental para el diagnóstico y el tratamiento médico adecuado.

La adecuada ingesta de agua y la reducción de la ingesta de sal son muy importantes, así como las recomendaciones de dieta balanceada según el tipo y composición de cálculo. 

Los cálculos que alcanzan un tamaño significativo pueden obstruir el paso de la orina y precisan valoración en Urología infantil.

Tubulopatías y Acidosis renal

Constituyen un conjunto de enfermedades que afectan la función tubular del riñón y a su capacidad para concentrar la orina o para mantener el equilibrio metabólico (acidosis renal). 

El diagnóstico se realiza mediante estudios de laboratorio y análisis de las funciones tubulares del riñón. El análisis genético permite en muchos casos identificar la mutación que causa el defecto molecular.

Se manifiestan por síntomas diversos: vómitos, poliuria (elevado volumen de orina), falta de ganancia de peso, retraso de talla, raquitismo, deshidratación, litiasis renal o arritmias. 

Enfermedades renales quísticas

Hereditarias: 

Enfermedad poliquistica autosómica dominante, recesiva y asociada a síndromes  Nefronoptisis

No Hereditarias: 
  • Displasia multiquística
  • Quistes simples
  • Enfermedad quística localizada.
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